Este fin de semana ha sido bastante movidito, entre las elecciones, el partido del Barça, que por cierto, se está durmiendo en los laureles…., y además me he ido a ver a mi padre a su pueblo, Fayón, en la provincia de Zaragoza.
¿Sabéis que diferencia hay entre estar entre pinos, vegetación, aire puro, gente maravillosa, buena comida, dormir a pierna suelta….?, pues yo cuando voy a el pueblo me transformo, es como si mi cuerpo y mi alma se unieran a en un estado de relajación, en un estado en que todo te parece diferente, como si no fuera yo misma, a mi me pasa siempre que dejó la ciudad y me voy a esos lugares tranquilos y llenos de vida y naturaleza.
Vivo en una ciudad de más de tres millones de habitantes, llena de prisas, estrés, contaminación, coches, etc. Y cuando salgo de este lugar y viajó a otro que no tiene nada que ver, me dan ganas de coger e irme a vivir allí.
Si pudiera, me iría, cogerá mi maleta y me trasladaría a ese lugar en el que el tiempo es algo relativo, el olor es aroma, la visión un sueño, la tranquilidad un privilegio.
La gente del pueblo al comentarles que daría cualquier cosa por irme a vivir allí, me dicen que el pueblo es aburrido, que no hay gente, no hay vida, que los jóvenes se van. Yo creo que si en el pueblo se planteará una forma de vida diferente creo que no se irían. No creo, que a la mayoría de la gente, le guste vivir en la ciudad, cuando veo los reportajes por la televisión de esos maravillosos parajes que tenemos aquí en España y fuera de ella, me entra una especie de melancolía de no haber nacido pájaro, para poder recorrer eso lugares. La ciudad es buena porque tienes de todo, eso es cierto, pero todo tiene su lado bueno y su lado malo.
Bueno hoy estoy haciendo o me estoy enrollando un poco porque me estaba leyendo un libro de rutas, el Estany de Sant Maurici. Uno de los parajes más maravillosos que tenemos aquí en Catalunya y posiblemente del mundo, me recuerda los parajes de Canadá, son sus lagos, estanques, fauna, sus picos nevados. Os recomiendo que busquéis sobre este lugar y os deleitéis con sus paisajes y si alguna vez tenéis la oportunidad o las ganas de vivir en plena naturaleza una experiencia diferente lo visitéis.
Por otra parte me ha conmocionado el mensaje que me ha dejado un amigo mío, en el blog escribí un poema a mi padre y de alguna forma le ha conmovido, ese poema estaba dirigido en un primer lugar a mi hermano que se marchó a la Argentina hace dos años y medio. Fue muy duro, porque posiblemente ya no volverá jamás a España, el día 4 de abril de 2005 se marchó, estábamos en el aeropuerto de Barcelona, allí pase las cuatro horas más angustiosas de mi vida. Eran las últimas, hasta no se sabe cuanto, que estaríamos juntos. Yo intentaba contener esa tristeza, que la plasme en un poema. Ese poema “Yéndote” está dedicado a él. Se lo di en el ultimo momento, y le pedí que lo leyera en el avión cuando estuviera volando hacía Argentina. Fue mi forma de decirle lo mucho que lo quería y lo mucho que lo iba a añorar.
A mi padre se la dediqué el viernes, porque en parte ese poema tiene un fondo de ausencia, de lejanía, en el pretendo reflejar que es lo que se siente cuando te falta alguien, cuando se va alguien del que no sabes si podrás volver a verlo, a abrazarlo, y también de alguien que se fue hace años, pero no de forma física, en el caso de mi padre, la ausencia no ha sido física, ha sido de sentimientos, de conversaciones, de juegos. Por eso trato de plasmar lo que se siente en dos situaciones diferentes que tienen el mismo resultando.
Muchas personas se sienten solas, se sienten abandonadas, o faltas de cariño, y los motivos no tienen porque ser simplemente el hecho de vivir solos, a veces se vive con personas que te rodean y estas completamente solo.
Aunque la soledad se puede paliar en la vida de diferente manera, yo la palió a veces con las letras, los poemas, los relatos, los buenos amigos que tengo, la gente en general, me encanta ir en el autobús y observar a las personas, puedes sacar mucho de ellas, de su actitud, sus manos, su rostro, sus ojos. Casi nunca nos fijamos en detalles pequeños, ahora estoy aprendiendo a mirar, a observar, a fijarme sobre todo en esas cosas que normalmente dejas de lado, y se puede descubrir mucho. Este es mi pequeño diario de hoy unas pocas frases para resumir mucho, y algo para contar a quien quiera escuchar o leerlas. Y aquí un trocito de un poema…
Estalla oculta y escondida
el alma nacida, preñada, parida,
se olvida del dolor de la parida
porque no se apaga el amor
nace la eternidad del corazón.
de ese alma perdido sin razón,
que lucha con rabia y sin razón.
dulceambar


Hola Marola, siempre entro a leerte, unas veces me ausento un poquito más de lo que debería pero aquí estoy al pie del cañón, viendo lo que has dejado, captando esa susceptibilidad que te caracteriza al igual que a Sharito por ejemplo o a Anna (Entresijos) o a mi hijo cibernético Calel...
Siempre he dicho que la soledad es relativa; pienso que hay momentos en los cuales nos encontramos solos, momentos en los que no hay nadie alrededor de uno, pero esos en los cuales pensamos que la soledad nos envuelve, esos no existen... lo que existe es un sentimiento pertinente a la soledad, un sentimiento que nos hace sentir solos (vacíos) y que debemos controlar de una manera o de otra, con motivaciones que hagan desaparecer esa sensación o llenándonos con detalles que pensamos no tienen ninguna utilidad.
En Caracas por ejemplo hay Urbanizaciones que como dices son hiperquinéticas, me refiero a que están en constante movimiento, el ajetreo de los transeúntes, el ruido de los automóviles, en fin aquello que sientes que te hace correr, ir de prisa... pero también hay aquellas que por más que quieras motivarlas (Por ejemplo con el sonido de un claxon) no responden y siempre están quedas, sumidas en lo que bien pudiéramos llamar soledad...
Cuando paso por estos lugares aprovecho todos y cada uno de los detalles que la hacen vibrar en franca armonía (Como: sus bellos edificios, sus hermosas casas, sus jardines y hasta el más insignificante musgo aparecido en alguna ranura de la calzada) para romper con ese silencio, con ese mutismo que pareciera inquebrantarla; entonces "la soledad" que se percibe en ella se borra, desaparece… claro todas las personas no son capaces de percibir algo como lo que te he “dicho” como lo que he escrito, todo ello depende del matiz con el cual se vean las cosas, la vulnerabilidad de las personas, entre otras…
Tu hermano nunca les podrá olvidar, el llamado consanguíneo no permite que eso suceda y seguramente con el tiempo podrán encontrarse nuevamente, a veces son necesarios los sacrificios para obtener lo que deseamos y cuando esto sucede valoramos más las cosas, lo que tenemos, lo que tuvimos…
Abrazos,
Betty