Estaba estos días pasados en un lugar mágico, al menos para mi, un lugar donde desaparece la tristeza, ese lugar al que te querrías escapar para no volver..ese era Fayón, en Zaragoza, pero podría haber sido cualquier pueblo pequeño de donde fuera. Estos días los pase en este pueblo que en invierno es helador, estábamos a -2º, y el día que más se aliviaba el calor estábamos a 2,5º. Pero a mi me encanta, sentir ese frió rozándome la cara, sentir esa temperatura que raras veces puede sentir, la niebla era continua, no se dejaba descubrirse al sol ni unos minutos al día, por la mañana lo primero que hacía era mirar por la ventana y ver ese manto tenebroso, esa cortina grisácea que no deja pasar ni un solo rayo de sol. Todos los días eran así, pero en el fondo de mi era como una alegría, estaba contenta de poder sentir esa sensación, ese paisaje, esa paz interior que no siento en la ciudad. Regresar allí es como cerrar los ojos y aparecer en el paraíso, una sensación de bienestar, de que no existe esa otra vida que llevas, es como en un sueño, crees que es la realidad. Pero, todo termina y cuando te das cuenta, !!! has despertado!!! de ese maravilloso sueño, ese que no querrías que se acabara nunca. Ahora estoy aquí otra vez sentada en el mismo lugar, haciendo lo mismo de siempre, viendo lo mismo, y ahora sueño en volver, que pasen los días para volver a pasar un fin de semana, disfrutar de el aire, el paisaje, la buena comida, pero ante todo, disfrutar de la sensación de libertad, de vida que me da ese lugar. Durante algunos kilómetros de regreso se me hace un nudo en el estomago, no tengo ganas de hablar, ni escuchar música, nada, solo en pensar en ese lugar, en el estado de animo que me hace sentir.Solo cuando llevó unas horas en la ciudad me conformo con lo que tengo porque es la realidad cruda y dura, es facíl sentirte bien, pero es difícil hacerlo siempre, yo aprovecho esos momentos cortos, para sentir, aspirar, tocar, coger y no dejar escapar esas sensaciones que siento, porque se que cuando baje del coche durante mucho tiempo no lo volveré a sentir.
Felices sueños!!!