Capitulo último
En 1955, era el año que el Sr. Danteus tenía en sus manos el documento, las dos letras siguientes eran la J y la D, sus propias iniciales, y ahora quedaba saber que eran las otras dos cifras de dos números cada una, de repente Aradin se acordó que los planos de las ciudades y pueblos, se señalan para encontrar una calle por dos cifras bien de números o letras, estas podían ser las coordenadas de algún lugar, calle, etc.
Fue rápidamente a buscar un mapa de la Vila de la Reguerça, allí busco las dos cifras 09 y 05, eran dos lugares señalados en el plano, uno lo situaba en la Iglesia de San Marcos y el otro era un callejón del casco viejo, la letra R se refería al nombre de Roble.
Fue rápidamente al despacho que estaba su madre, abrió la puerta sin llamar y de repente vio la cara de su madre, estaba con una visita importante, Geni se puso furiosa con Aradin, pocas veces se enfadaba con él, le había advertido que cuando estuviera reunida no la molestara.
Aradin, pidió disculpas al entrar y le hizo una señal a su madre para que saliera un momento del despacho....
-¡Mama! ¡Mama!, no te lo vas a creer..., estoy emocionado... he encontrado el lugar que nos indica el papiro, son dos calles, son las indicaciones de una iglesia, la de San Marcos y un callejón alejado de la iglesia, voy corriendo a esos lugares a ver que puedo saber... ¡Oh mama! Estoy contentísimo... –sin dejar hablar a su madre Aradin le dio un beso y salió corriendo.
La iglesia de san Marcos era del siglo XVIII, era muy pequeña, en sus principios se utilizaba como ermita para festejar el día de San Marcos, el día 25 de abril. La gente iba a misa y después almorzaban al pie de la ermita, cantaban al Santo y pasaban todo el día divirtiéndose.
Aradin entró y le impresiono lo pequeña que parecía desde la calle...
-Buenos días Sr. Párroco, ¿me podría atender dos minutos?, por favor..,vengo de parte la supervisora del museo, estamos investigando un papiro que encontramos, ¿le suena de algo o ha oído hablar de estos papiros, Sr. Párroco?
-Pues..., si quieres que te sea sincero, si.., pero creía que era una simple leyenda, una historia inventada en la antigüedad para dar nombre a esta Vila y la gente pasara por aquí..- Aradin le interrumpió..-
-¿Ah si?, cuénteme por favor, necesito saber algo más...
-Bueno, empezaremos por el principio, alrededor de 1949, una mañana vino un hombre muy alterado, llevaba una caja en la mano, alargada y vieja, entro corriendo en la ermita, me dijo que le dejara entrar en las galerías de la ermita y como lo vi tan desesperado pensé que se escondía de alguien, así que no dude en bajarlo. Pero lo que me inquieto es que pasadas varias horas, no había subido, así que baje a buscarlo pero no lo encontré.
-¿No sabe donde acaba el túnel Señor?
-No, es imposible, cuando baje estuve más de dos horas y no sabes el enjambre que hay ahí abajo. Yo no he vuelto a bajar desde esa vez...
-¿Me permitiría bajar a mi?
-Si, claro, pero te va a ser muy difícil poder guiarte, esta oscuro y mugriento...
-No se preocupe, lo único que necesito es una buena linterna y suerte....- dijo todo entusiasmado Aradin-
Bajo las viejas y resbaladizas escaleras de piedra, algunas de ellas medio rotas por el paso de los años y la falta de rehabilitación. Aradin empezó a caminar por uno de los túneles, oscuro
y tétrico, pero con las ansias que tenía de descubrir algo, se le había olvidado, el frío, el miedo y la suciedad que había en aquel lugar......
Después de varias horas debajo de las galerías que conectaban la iglesia de San Marcos con el Pasaje de los Robles, Aradin encontró un agujero bien disimulado en una de las paredes, encontró una caja pequeña, de madera noble y con un grabado en plata. Aradin no la movió, la llevo hacía la salida más próxima que tenía, era aquel callejón marcado en la clave el pasaje de los Robles, fue corriendo hacía el museo a enseñarle a su madre lo que había encontrado.
Geni llamó a un amigo suyo, un erudito en criptografía, escrituras desconocidas y lenguas antiguas, el podía descifrar aquel enigma. Estuvo estudiando la caja, la tela, la inscripción y sobre todo la fecha de antigüedad que pudiera ser....ahí estaban las palabras:
"Hermanos míos, cuando alcéis los ojos, cuando levantéis vuestra mirada, cuando abráis la boca para decir algo a vuestro amigo, padre, hermano, que de ellas nada mas pueda salir ese amor tan grande que os he enseñado, y que por amor a mi Padre, yo me iré, pero jamás estaré lejos de vosotros, estaré siempre rozando la piel de cada uno de vosotros, como el aire nos roza, no lo vemos pero lo sentimos”.
Aradin no tubo más remedio que entregar la caja a las autoridades eclesiásticas, aquella reliquia había estado sustraída de una Iglesia, y las autoridades se apresuraron a distraer la atención hacía otro lado. Aradin quedó totalmente decepcionado, no por el descubrimiento sino, por que jamás pudo saber si aquella caja y el contenido eran de la época que él siempre pensó. Se estuvo presentando a Diócesis de su provincia varias veces para que le dijeran algo, no quería la propiedad de aquello porque sabía perfectamente que jamás se la devolverían pero quería que aquello fuera expuesto en algún lugar público para que todas las personas que quisieran leer aquellas palabras tuvieran las mismas oportunidades, pero no fue así, al poco tiempo le dijeron que aquella caja se la habían llevado a Roma para analizarla y descifrar un código que había tapado en el fondo de la caja.
Aradin se desilusiono mucho, pero en su interior se sentía contesto, porque pensaba que si aquellas palabras eran las que el creía, había tenido la gran suerte de poder leerlas, y sentir que después de casi dos mil años, él había sido muy afortunado.



Mi querida Marola, acabo de llegar y he leído tu amable comentario en la publicidad que de mi página hace La Vanguardia Digital. Sólo unas letras de agradecimiento, con tiempo me pasaré a leerte.
Saludos literarios.
narbona.