Capitulo 3....
1815...
Conian estaba paseando por un camino cerca de la Vila, cada tarde salía a recorrer los polvorientos caminos de los alrededores de aquel paraje, siempre decía a su madre que un día encontraría un tesoro, por aquellos lugares había pasado mucha gente importante y tal vez se les había caído algo de sus caballo o de sus carruajes, o habían sido asaltados y en la huida perdieron parte de las cosas que llevaban. Al llegar a un lugar donde las lindes del camino estaban escoltadas por robles, paro a descansar, se sentó debajo de uno de ellos y al mirar a su alrededor vio como una especie de trapo sobresalía de la base del roble, aquello lo emociono, empezó a estirar del objeto y de repente se deslizó entre la tierra un trozo de tela sucia y antigua que se resquebrajaba solo con tocarla.
Tubo mucho cuidado, empezó a cavar unos pequeños surcos alrededor del objeto y pudo desenterrar el objeto, cuando lo tubo en su poder lo abrió con sumo cuidado, no quería romper aquello tan valioso y tan deseado por él. Se había cumplido el deseo de encontrar su tesoro, pero ahora no debía decírselo a nadie, no quería que otros se aprovecharan de su descubrimiento. Se lo puso debajo de la camisa que llevaba y fue corriendo a casa, en su habitación lo fue desenroscando poco a poco y lo puso apoyado encima de su lecho, allí empezó a ver una serie de números y letras que no tenían ningún sentido para él. Estuvo durante casi una hora, y nada, no podía imaginar que significado tenían aquellos números y letras, así que cansado lo dejo guardado dentro de un cajón.
A los pocos días al ver que aquello no tenía ningún sentido, decidió dárselo al párroco de la iglesia.
Aquel papiro era una especie de escritura con un dibujo en la parte superior izquierda, que representaba un dibujo geométrico, de cuatro lados y el lado superior era horizontal y muy pequeño. En la parte izquierda había como una especie de letras, ininteligibles y en la parte izquierda al final del trozo de papiro estaba la numeración, que se había escrito sobrepuesta y en tinta negra.
En estos años pasados, desde 1815, nadie se había percatado del papiro en la iglesia, hasta que el profesor Josi en 1880, dio con el y lo incluyo dentro de las reliquias antiguas del museo.
Ahora Aradin tenía la gran curiosidad de descubrir que quería decir aquello, o que significado se le podía dará aquellas numeraciones ininteligibles, estaba seguro que querían decir algo. Empezó con la simbología, estuvo buscando en varios libros, escrituras, códigos, para poder descifrar aquello, pero no encontró nada. De todas formas, aquello más bien parecía un código para poder abrir algún tipo de galimatías o algún tipo de jeroglífico, empezó por separar la numeración de las letras, cogió y separo 1955 - JD - 09 - 05 - R. En principio la primera numeración podía ser tranquilamente una fecha el año 1955, pero se le hacía inexacto, ya que el papiro fue encontrado en 18..., pero tampoco tenía porque que ser así, esa fecha la pusieron para descubrir algo que sucedió en ese año.
