Este poema se lo dedico a todas las madres, padres, o personas que viven para esos pequeños tesoros que son los niños, y que gracias a las personas que los cuidan, los miman, los hacen crecer llegan a ser las mejores personas del mundo.

Siento tu alma rozándome
huelo tu aroma de flor
eres tu madre besándome,
amándome, acariciándome.

Tu que la vida por mi disté
Sin sentir cansancio, ahogo o dolor.
Tu bella flor perdiste
tu vida, tus años jóvenes, perdiste
por mi, niña querida, niña amada.

Siento tu olor en mi piel,
Siento tus labios en mi cara,
Bellos callados, queridos,
esos deseos de mimos,
a esa tu niña querida.