Continuación....

Martos no sabía que decir ni que hacer, estaba perplejo, jamás hubiera creído lo que le estaba sucediendo, pero era así, su amigo le había dejado una gran fortuna, el dinero se había multiplicado, ya que durante aquellos veinte años, ese dinero no se tocó por lo tanto había otra cantidad que eran los intereses acumulados. El director del banco le dijo que tenía que firmar unos papeles para que las cuentas pasaran a ser suyas, y unos documentos para confirmar la entrega del dinero.
Cuando salió del banco no sabía que hacer, si volver a desaparecer o irse unas semanas a algún lugar en el que pudiera reflexionar sobre todo lo que le había sucedido.

Al acabar la última sesión del juicio el abogado de Richard le dijo que no tenían ninguna posibilidad, la prueba de ADN había tirado por tierra todas las posibles estrategias del abogado contrario. El juicio se estaba retrasando la pesadilla había tocado fuerte a Richard.

Aquella misma mañana al salir de los juzgados una mujer se acerco a Richard y le susurro que si había leído la nota, Richard estaba despistado y le dijo:
-¿Qué dice? ¿Qué nota?.....
-La nota que le pase en la sala, no se acuerda- dijo aquella mujer.-
-Así, perdón es que me ha cogido de improvisto, no, no la he leído, la verdad es que no he tenido mucho tiempo acabo de salir de la Sala.-dijo Richard sin tan solo preguntar a aquella mujer quien era y que quería, iba caminando por la calle como si la conociera de toda la vida.
-Tiene que leerla es muy importante, es de una persona que usted conoce, está en peligro y le pide ayuda, está noche a las diez le llamaran por teléfono a su casa, tiene que hacer lo que le digan, ¿me ha entendido?- acabo la mujer con un tono un poco amenazante.
-Si, claro que la he entendido, pero me puede decir usted ¿Quién es?....-antes de acabar la mujer se alejo de Richard cruzando la calle y desapareciendo por un callejón.
Aquello le pareció a Richard un poco extraño, una mujer que no conocía le estaba dando un mensaje que no entendía. Hasta que cayó en la cuenta que algo extrañó estaba pasando. Aquella mujer lo único que quería era advertir a Richard de el peligro que estaba a punto de sucederle.

En la nota le obligaban a reunirse en un despacho de una calle céntrica de la cuidad, había un día y una hora, en ella le avisaban que si no se presentaba algo le podía suceder.
Richard se presentó en la dirección, subió unas escaleras que daban a las plantas del edificio, aquello parecía un motel, unos pasillos largos y muchas puertas. Tenía que llamar en la número 77, dio con los nudillos en la puerta y una voz de hombre le indicó que entrará.

Entró y se sorprendió, el hombre le dijo que por favor escuchara lo que tenía que explicarle. Además de advertirle que todo lo que en la Sala oyera y viera quedaba en total secreto, por su bien y para que el proceso llegará a buen fin, con su ratificación de inocencia.
El hombre empezó a hablar con una voz serena, miré Sr. Richard Berta vendía fórmulas a clientes de Oriente Medio, Pakistán, Estado Unidos, Europa. En el transcurso de la transacción jamás supieron que era Berta la vendedora. Los clientes solo sabían que el vendedor era un hombre con las iniciales RM. Cuando Ginser trabajó para el padre de Berta, ella fue haciendo confianza con Ginser, le sacaba información que él no creía vital, le hablaba de Richard, e inocentemente este pensaba que el interés de Berta por Richard era simplemente por su profesión o por su trabajo. Al final hasta intentó seducir a Ginser para sonsacarle información. Él por equivocación le habló de Richard de su vida, su trabajo, sus proyectos, aprovechó toda esa información para vender las fórmulas y los químicos a su nombre, los contratos y todos los documentos los firmaba a nombre de RM. De está forma Berta quedaba totalmente desvinculada de cualquier transacción o estafa. Ella guardaba todos los documentos, los contratos y papeles de ventas en su caja fuerte, era una forma de asegurarse su inocencia. Pero lo que no se imaginaba era que su hermana gemela la había seguido en todos sus movimientos desde hacía varios años. Ella logró conseguir toda la información posible para demandarla.

Cuando Richard fue detenido ella envió anónimamente los papeles al Tribunal, a nombre del Fiscal Sr. Menser, ignorando la relación que esté tenía con su abogado el Señor Antón. Cuando los leyeron la inculpación de Richard en aquel dossier lo vinculaba a todas esas ventas, contratos y demás era una prueba fehaciente de que Richard era culpable, que estaba metido en el comercio y venta de productos químicos a centros y organizaciones terroristas.
Richard pasó seis meses muy descentrado, durante el juicio era muy difícil probar su inocencia, pero en el último momento sucedió algo inesperado. El Juez terminó la sesión del día retrasando dos días la siguiente vista, había recibido un paquete, unos documentos que eran vitales para la defensa del Sr. Richard, era un paquete con más de doscientos folios, fotografías, fotocopias de documentos que hasta el momento no habían aparecido. Aquello había estado enviado por una persona anónima. Está persona solo se identificó al Juez, pidiéndole que hasta el día que declarara no se supiera que existía, al abogado contrarío tan solo se le informaría de que había un nuevo testigo.
Era vital su testimonio, así que la ocultaron hasta el día de la vista. Aquella mañana cuando al abrirse las puertas de la Sala para que entrara el testigo fue un impacto, llamaron a declarar a Miska Rober, a su entrada una gran sorpresa en los rostros de todos los presentes al ver que aquella mujer tenía la misma cara que Berta Galán. No era ella, Berta estaba sentada en el segundo banco de la Sala ¿Quién era aquella mujer?, de pronto toda aquella Sala quedo enmudecida y el Juez hizo subir al estrado a aquella mujer.

-Señorita Miska se puede usted identificar, diga nombre, apellidos y lugar de nacimiento, por favor.
-Me llamó Miska Rober, nací el 3 de abril de 1963 en Berki y mi relación con este juicio es que soy la hermana gemela de Berta Galán, tengo en mi posesión información trascendente para este juicio que será vital para demostrar la inocencia del Sr. Richard…-de repente Berta se levantó de su asiento y empezó a gritar-
- Farsante, impostora ¿Quién eres? ¿De donde has salido?, es que te han hecho la cirugía estética para suplantar mi.. –antes de acabar la frase el Juez dio varios golpes con el mazo sobre la mesa ordenando a Berta que se sentará y callará o la echaba de la Sala. Continúo la declaración.-
-Señorita Miska ¿Qué relación tiene usted con la señora Berta Galán? –pregunto el Juez, la sala estaba totalmente en silencio, todos estaban expectantes ante aquel rostro idéntico a la otra mujer de la Sala.

- Soy hermana de Berta Galán, gemela más exactamente, cuando nacimos mi padre elogió a una de las dos, no quería más hijos, el empeño de mi madre por intentar tener una hija fue lo que hizo que buscará desesperadamente ese embarazo aún estando en contra de su marido. Mi padre cuando vio que eramos dos le ordenó a mi madre que eligiera a una de las dos, la otra la llevarían con una familia que no tenía hijos, llevaban años buscando un hijo, y les prometieron una gran cantidad de dinero por la manutención y quedarse conmigo. Mi padre hizo prometer a esa familia que jamás daría a conocer mi autentica procedencia. Pero por varias circunstancias de la vida, mi padre adoptivo antes de morir me explicó todo lo que había sucedido conmigo.
El señor Richard es sobrino de mis padres adptivos, una gran familia y muy buena. Durante todos estos años he estado viviendo con la esperanza de encontrar a mi familia, he recogido datos importantes que son vitales para este juicio. Usted tiene el dossier que le entregue, en el constan todos los documentos que prueban que mi hermana fue la instigadora de todo lo que le ha sucedido a Richard, a sido una venganza por celos. Ella ha vendido productos químicos, y fórmulas a terroristas de todo el mundo, enriqueciéndose económicamente y todos esos beneficios estan en cuentas de países extranjeros que ocultan a personas como ella.Todo lo que hace referencia a Richard es mentira, los documentos lo demostraran, y ahora están en su poder.
Miska explicó a toda la sala todo lo sucedido, mientras Berta sentada en aquel banco parecía encoger, su rostro se iba descomponiendo, palidecía por momentos y Richard no podía creerse todo lo que estaba escuchando. Al acabar la declaración el Juez hizo detener a Berta. Ingresó en una prisión de alta seguridad, en espera de juicio y sin fianza posible dado el riesgo de fuga que había. Al cabo de unas semanas, Berta fue juzgada y sentenciada a veinticinco años de prisión.
Miska se quedo en la cuidad ahora debía empezar su propia batalla, conseguir lo que siempre le perteneció, lo que fue de ella y se lo arrebataron, Richard por otro lado fue absuelvo de todo cargo.