Búsqueda blog.com.es

Archivo de posts: Julio, 2007
  • Felices Vacaciones a todos!!!!

    Como hoy es mi último día os deseo a todos unas felices vacaciones, intentaré  por todos los medios entrar en el blogg para seguir a todos mis amigos, espero que disfruteis,

    que seaís felicesPor la noche y sobre todo precaución en la carretera y ser felices, muy,muy,muy felices.....Yo lo intentaré. Un besazo a todos. Marola
    Está es una bella imagen de Norte América de noche en ella se observan las luces, y seguramente alguna de ellas de es alguno de vosotros nuestros amigos blogueros. Besosssss Marola

  • Soledad de hielo

    Siento ese amor que me quema
    Siento esa presencia sin verte
    Siento un fuego que no quema
    muy lejano, muy distante,
    pero noto que me roza cada día
    esa llama con su tenue voz
    me inspira esas palabras de amor
    ese grito ensordecedor
    ese sentimiento que no tiene valor.
    Siento en el fondo de mi alma,
    esa ternura inventada, soñada
    y me pregunto cada día
    porque no puedo tenerla
    porque no siento el calor
    tan solo un frió helador
    que recorre deprisa mi ser
    siento esa soledad compartida
    con unas palabras y un corazón
    solos y temblorosos de amor.

  • SECRETO DE AMOR.

    SECRETO DE AMOR.

    Hay un secreto clavado en el alma,
    hay algo dentro de mi alma,
    no puedo, ni quiero contarte,
    no debo, ni puedo explicarte,
    secreto de amor imposible,
    amándote sería posible,
    secreto enterrado en mi mente
    cada día me despierta sonriente,
    ese pensamiento de amar,
    ese pensamiento de gozar,
    no debo decirte,
    no debo contarte,
    mi secreto quedará escondido
    mi secreto sellado, dormido.
    Sería pecado contarte
    cuan amor quisiera darte,
    cuan amor deseo regalarte,
    pero la vida nos impide
    amar con toda libertad,
    solo en mi pensamiento,
    solo en mi corazón
    amo con tanto secreto
    que me quedo sin razón,
    locura y cordura.
    Hay secreto mio
    hay secreto de amor
    tu me diste el alivio
    yo moriré de dolor.

  • A MARCOS

    Está poesía se la dedique a un hermano mio, tuvo un accidente muy grave, y viendolo irse, viendo su imagen en aquel hosiptal, sin poder tocarlo, sin poder decirle nada, simplemente rezé y escribi este poema.Ahora es feliz, tiene su familia y un hijo precioso.


    Entre la niebla y el frió,
    entre el sol y el desierto,
    tu noble caballo
    va galopando por el monte,
    entre la soledad y el vació,
    van pasando los días,
    tu grandeza y tu dureza,
    reflejado queda, en tu actitud,
    dejando una estela luminosa,
    en la que veo el reflejo de la luz,
    una luz estremecedora
    que va apagando tu desesperación,
    esa planta tan hermosa
    tiene tu bella yegua Roció,
    entre tu y ella una amistad,
    un sentimiento de libertad,
    una relación de amistad,
    un sentimiento en silencio,
    galopa, corre siguiendo
    el camino árido y desierto,
    de ese terreno despierto,
    el agobio y la inquietud
    te apartaron de la gran ciudad,
    en un lugar lejano y desconocido,
    tienes tu vida, tu destino.
    Entre la niebla, y el frió,
    entre el invierno y el verano,
    entre el calor y el desamor,
    no te podré olvidar,
    lejano pero tan cercano,
    no podré dejar de pensar,
    en tu gran corazón,
    en tu sentir despojado,
    en tu sentimiento olvidado.
    lejano pero tan cercano
    en mi pobre pensamiento,
    dentro de un gran sentimiento
    una gran estrella fugaz
    me recuerda,
    que tan lejano,
    pero tan cercano de mi corazón,
    que casi pegado a mi piel,
    estas tu, mi gran hermano.

  • Se baja el telón...de momento.

    Amigos blogueros:
    Os escribo esta especie de carta para comunicaros que hasta seguramente el mes de septiembre queda paralizado el relato de "El parque". Se que para algunos que lo siguen fielmente cada día será una desilusión, pero me quedan pocos días para irme de vacaciones y tengo algunos proyectos que acabar, además este verano quiero pulir el relato entero, y acabarlo, quiero que tenga un final inesperado que que a todos vosotros os guste, o al menos que hayáis disfrutado de lo que he escrito, la verdad es que lo he hecho con todo el corazón, con toda la ilusión y se que gracias a muchos de vosotros he seguido, he tenido las fuerzas y la ilusión de escribir cada día. Se que muchos de vosotros os molestareis por dejaros con el relato a medias, pero prefiero que cuando vuelva os interese más, este mejor o y con más enganche, porque siempre me han dicho que lo importante de algo es que enganche, que sientas el interés de no dejar de leer hasta el final. Hasta el día 31 seguiré visitando el blogg, y seguiré leyendo vuestros post y comentándolos, a mi me encantan muchos, son muy dispares y divertidos, otros culturales, y otros en los que nos dejamos los sentimientos. Espero que no os enfadéis conmigo y que comprendías me decisión. En agosto me voy a un pueblo de Aragón y allí tengo ordenador, pero no se si me podré conectar en internet, lo intentaré, creo que no podría aguantar estar tres semanas sin saber de vosotros. Bueno, de momento solo deciros que os quiero, que soys ya parte de mi vida, de mis escritos, de mis sentimientos y que entre todos hemos conseguido que muchas personas sean un poco felices cada día.
    Un millón de besos para todos. Vuestra blogera, amiga y compañera. Marola

  • EL PARQUE por Marola

    CAPITULO 19

    Durante esa tarde Richard se entero de algo que le afectaría para siempre, entonces fue cuando empezó a guardar información, todos los datos importantes de los último tres años, con quien había trabajado, a quien visito, donde estuvo, tenía que prepararse una buena defensa y sabia que eso era lo único que le salvaría de la cárcel, aun siendo inocente. Alguien lo quería apartar del medio, tenía que haber algo gordo, algo muy importante para que alguien quisiera que Richard no estuviera en circulación.

    Ahora sus datos estaban cambiados por los de Carlos Gómez, Berta había cambiado los datos personales, pero no tenían el ADN, las huellas que tenía la policía se que eran de Richard, pero el ADN no se podía cambiar.
    A los tres meses Richard había hecho una especie de diario que explicaba todos sus movimientos en un plazo anterior a tres años. Dentro de dos semanas tenían el primer juicio, el abogado lo preparo todo, pero no estaba muy satisfecho, durante ese tiempo varios de los testigos que había visitado para que declararan en el juicio habían desaparecido, otros había tenía un accidente, esto empezaba a oler mal.

    Mientras tanto Berta había dejado de existir, no se sabía nada de ella, fue como si se la hubiera tragado la tierra. La empresa Quimicalgala la dirigían varias personas, había un pacto de silencio, de las visitas que hizo Richard para intentar comprender que es lo que estaba pasando en aquella empresa, fue imposible, se tomaron unas medidas de seguridad que era imposible poder acceder a cualquier rincón de aquel lugar. El pretexto de la negativa a dejar entrar a alguien era la seguridad, según ellos estaban trabajando en un proyecto de alto riesgo, no se podía dejar entrar a ninguna persona ajena a aquella empresa. Lo curioso fue que durante ese tiempo nadie salía de la empresa, se construyeron casas interiores y vivían en el recinto.
    Richard no pudo conseguir nada, todo fue inútil. El día del juicio, cuando entró en la Sala alguien le dio un papel en la mano, lo miró fijamente y le hizo una señal con el dedo tocándose los labios, era la señal del silencio. No reconoció a la persona que le entrego la nota, simplemente se la metió en el bolsillo y se sentó. Miraba, buscaba alguien en la Sala, entre los asistentes o los testigos, pero no reconoció a nadie.

    En casa……

    Rony estaba en un rincón hacía días que no ladraba no decía nada, Remedios le preguntó a Martos si había notado lo mismo que ella, este le dijo que lo veía triste, deprimido, quizá deberíamos sacarlo más a menudo, o llevarlo al veterinario, quizá tenga alguna enfermedad y no sepamos que es. Decidieron llevarlo al medico, este le diagnostico una enfermedad degenerativa, poco a poco se iba consumiendo por dentro, el dolor era muy fuerte, y sufriría, el veterinario les aconsejo que si con el tratamiento que les iba a dar no respondía lo mejor era sacrificarlo. Cuando Martos oyó esa palabra se enfureció, salió de la consulta y salió a la calle, mientras Remedios pagaba al doctor y se disculpaba.
    - No creo que debamos deshacernos de Rony, para mi a sido mi compañía durante mucho tiempo, ¿crees que cuando alguien está enfermo lo debes abandonar, tirar como una colilla?, creo que todos nos merecemos un respeto, y los animales también. No dejaré que nadie mate a Rony.- Martos se puso a llorar, había algo en ese perro que le hacía sentir una sensación diferente, una especie de lazo, de unión personal que solo él notaba.
    - Bueno, persona yo solo quería que no sufriera, sabes que ha veces somos egoístas, no nos queremos desprender de los animales, de las personas, pero, por puro egoísmo, simplemente por nosotros, sin pensar que ese otra persona o animal esta sufriendo y que posiblemente desearía dejar de padecer.
    - ¿Nos vamos a casa?, hoy estoy mal, no me siento bien, algo presiento.-dijo Martos, con la expresión realmente exhausta, asustada y pálida.

  • A VECES SIENTO

    Hoy un poema de amor, sentimientos que rozan cada día mi piel, estados de animo, y sobre todo mucho amor.

    A veces siento.

    A veces siento la lejanía como una tormenta de arena,
    siento el dolor entrar en mi piel
    sin llamar, avisar o pedir permiso,
    me arrastra a una noche oscura y tenebrosa,
    me empuja hacía un precipicio de soledad,
    a veces siento la tortura del amor imposible,
    siento el vivir y morir al mismo tiempo,
    siento la vida pasar sin destino,
    sin dueño, sin sueños ni pasión.
    A veces siento tanto amor,
    que la piel me arde como sol de verano,
    mis ojos brillan como esas bellas estrellas,
    tan lejanas de la ciudad perdida,
    tan cercanas de un dios imposible,
    A veces siento tan cerca la vida
    que creo que estoy muerta,
    a veces siento tan fuerte tu presencia
    que pierdo la conciencia,
    y de pronto despierto empapada de ti,
    envuelta entre tus suaves brazos,
    calmada y paciente por tus besos,
    esos que cada día siento dentro de mi.

  • EL PARQUE por Marola

    CAPITULO 18

    Richard regreso a casa, llamó a varias personas que tenían contactos con el Tribunal y les pidió que se informaran que estaba pasando, nunca jamás Richard se había metido en ningún lió, no había hecho nada ilegal, y no podía comprender porque lo habían detenido. Pero, lo que más le intrigaba era que tenía que ver con las preguntas que le habían formulado en la comisaría.
    Toda la detención y la declaración había estado basada en unos terroristas, unas personas que se dedicaban a extorsionar a empresarios, jueces, médicos para conseguir fondos para atentados en varios países. Los materiales que utilizaban salían de una empresa de la misma ciudad donde vivía Richard, pero era un empresa fantasma, no había ningún dato de la misma, ni dirección, ni teléfonos ni nombres. Aquello le intrigo a Richard, la única persona que tenía algún tipo de relación o que podía estar metida en aquellos negocios era Berta. Ella, estaba seguro de que había hecho todo aquello para perjudicarlo con el motivo de venganza, venganza por haberla dejado. Cuando le llamó Antón se quedo más tranquilo, le dijo por teléfono que tenían que verse, la información que tenía no podía dársela por teléfono, así que quedaron a las cinco de la tarde en un café. Antón era además de su abogado, gran amigo de uno de los jefes del departamento de medio ambiente, tenía información de muchas empresas, entre ellas la Quimicalgala, la empresa de Berta.
    Le pidió que investigara aquella empresa, en un tramo de diez años, durante ese tiempo calculaba las irregularidades. Antón tenía varios contactos con el Fiscal General, le debía algún favor, y este aprovecho el momento para pedirle información sobre Berta Galán, su padre y la empresa.
    Al cabo de varios días una secretaria del Fiscal llamó a Antón, le citaba al día siguiente en un restaurante del centro a las dos y media, la mujer le dijo que por favor fuera puntual y que no concertara ninguna cita durante la tarde, simplemente era ese el mensaje que el Fiscal le había dado a su secretaria para que se lo comunicara a Richard.
    Richard aquella tarde anulo dos visitas y fue al restaurante, era un pequeño restaurante argentino, le gustaba mucho la carne y los asados, a si que su amigo había acertado. Entró y dio el nombre de Menser, la camarera lo guió hasta el final del comedor, había una especie de separación que daba a otro local pequeño, tan solo habían dos mesas y estaba apartado de todo lo demás. Pidieron dos martines mientras la camarera le hacía entregas de las cartas. El fiscal le dijo que ya la avisarían para tomar nota.

    - Richard esto que te voy a contar es algo que no debería saber ni yo, pero quiero que no te metas en algo de lo posiblemente no podrías salir. Y que irremediablemente ni yo siendo el Fiscal de la ciudad te podría evitar. Alguien quiere hacerte daño, han cambiado los datos de varias personas, han entrado en la base de datos de la fiscalía y de la policía, hay un ambiente enrarecido en el Tribunal y el ministro está mañana mismo me ha llamado, me ha pedido la lista de los juicios que se celebraran contra dos personas, bueno más bien dos mafiosos, entre ellos estas tu..-Richard cortó de golpe a Menser-
    - Pero, ¿Qué estas diciendo? ¿Qué me van a juzgar, porque? Nunca me he metido en líos y tu lo sabes, jamás he dicho nada a nadie, pero, ¿Qué es lo que está pasando? Dímelo por favor Menser nos conocemos desde que era pequeño, fuiste amigo de mis padres, te lo pido por lo que más quieras.-Richard estaba deshecho, le temblaban hasta las manos.-
    - Mira, este es el expediente que he podido sacar del departamento quiero que lo leas aquí y tenemos toda la tarde para que veas este informe, en el hay algo que no te va a gustar sobre esa tal Berta Galán, pero debías saberlo.
    - Bien, comamos y en el café me miraré esto, creo que no nos echaran este restaurante no cierra a medio día así que podemos estar tranquilos por el tiempo. No me puedo creer lo que me estas diciendo, alguien me ha metido en algún lío, alguien me odio tanto que..y se quien es, es ella Berta.

  • ¿Alguien me puede ayudar?

    Bueno la verdad es que me gustaría que alguien de Argentina me dijera que sitios visitar, yo el año que viene me voy a Buenos Aires allí vive un hermano mio. Quiero visitar algunos lugares y prefiero preguntar si hay alguien argentino me podrá aconsejar mejor. Me gusta la literatura, el arte y la cultura en general. Espero que me ayudéis, es para no ir y venirme sin conocer las cosas más bellas de allá.

  • EL PARQUE por Marola

    CAPITULO 17

    Se fue evaporando la figura de Richard por aquella avenida en ese momento desierta, el frió ese día era intenso, cortaba la piel, caían gotas suaves y se convergían en pequeños copos de nieve, al tocar tonel asfalto se derretían sin dejar apenas tiempo de verlos. Richard se fue a casa, cuando llego llamo a casa de Berta y le dijo que el programa lo había destruido desde el entorno de red. Aunque Berta no sabía que no se podía destruir. El programa de Berta llevaba el clavo este era indestructible e inalterable. Richard tampoco sabía que el programa no se podía destruir. El clavo lo había introducido Martos. Le dijo que no volviera a llamarlo para nada, habían acabado para siempre.
    Esto a Berta no le sentó bien, el carácter que tenía le superaba, grito, lloró y al final planeo algo que es lo que llevó a Richard al suicidio.- Remedios interrumpió de pronto.
    - ¿Qué estas diciendo que fue por culpa de Berta….? no lo entiendo si fue él quien la dejó….- no me interrumpas ahora lo sabrás dijo Martos.
    - Cuando Richard dejo a Berta, está llamo al hombre que le vendía los químicos, está le dijo que le quería hacer una oferta muy interesante.
    Berta quedó con aquel tipo y le explicó que Richard le había traicionado, y quería vengarse de él.
    Bondo le dijo que sería muy caro ese trabajo, Richard era un hombre importante y lo conocía mucha gente, así que le pregunto que pensaba hacer o que quería que hiciera. Berta le dijo que no quería que sufriera ningún accidente ni nada parecido, no quería tener problemas con la Ley, así que había pensado en poner sus datos en la base del ministerio, Richard iba a pasar de ser un ciudadano modélico a un delincuente informático buscado en varios países.
    - Bondo tienes que meterte en el programa del ministerio del interior, yo te enseñare como introducirte en el ministerio y en el departamento de asuntos carcelarios, entonces cambiaras los datos de Richard con los de Carlos Gómez, es un informático buscado por varios países, a conseguido entrar en los archivos secretos de la CRIP (Compañía de Reclusos Informáticos Peligrosos), tienes que cambiar la identidad de ellos, quiero que Richard sea el hombre más buscado de este planeta ja,ja,ja…-Berta reía desesperadamente, estaba pletórica pensando en lo que iba a ocurrir en la vida de Richard.
    Berta sabía como se entraba en el archivo, sabía las contraseñas de los ministerios y otros datos que poco a poco le había ido sacando a Richard en sus noches de pasión.
    Entro en la base de datos y cambio todo, sus huellas, su identificación personal, todo, ni rastro de Carlos Gómez, ahora el buscado ere Richard.
    Cuando un día llamaron a la puerta de Richard y al abrir vio a dos hombres con pintas de secretas Richard se asustó, pero fue por intuir que era Berta, ella había hecho algo. Así fue, lo detuvieron. Se lo llevaron a la comisaría y allí contesto a unas preguntas que en la sala de interrogaciones le izó una mujer policía. Richard estaba tranquilo aquello era un equivocación, sabía que se estaban confundiendo.
    A las dos horas decidieron soltarlo, llego un hombre a la comisaría y dijo que lo soltaran que había habido un error. Richard se lo tomo bien y fue a casa.
    Aquello era nada más que una encerrona, el jefe de policía de la ciudad había recibido un burofax, en este le informaban que había una persona que estaba pasando información secreta del gobierno por medio de un ordenador, este había sido localizado por la zona donde tenía la residencia Richard, pero no sabían exactamente donde. El soltarlo nada más fue una forma de averiguar donde vivía, o de donde provenía la información.

  • Nuevo formato

    Bueno la verdad amigos es que me gusta más, tiene color, está mejor diseñado y más o menos la estructura es la misma, por lo que no nos perderemos. Felicidades al constructor, diseñador del blogg. Un beso. Marola

  • ELPARQUE por Marola

    CAPITULO 16

    Cuando llegó al abrir la puerta sintió un aroma que hacía siglos no notaba, era el aroma de un asado, algo que le recordaba a su madre y los años en que disfrutaba de la vida y de los placeres culinarios. Martos tenía un buen paladar, era una persona que se interesaba por la alimentación tanto como por la limpieza. Cuando acabo la universidad se fue a varios países y recorrió toda la gastronomía típica de ellos, sabiendo exactamente que era la base de aquellos alimentos para según que países. Ahora al olfatear aquel aroma le vino a la memoria aquellos años.
    - Hola Reme, ya estamos aquí. –dijo Martos al entrar en casa.
    - Hola Martos, hoy he querido darte una sorpresa, sabes que no me gusta cocinar, pero quería que probaras la única cosa que me sale gustosa, el asado de mi madre. Es la única comida que se hacer tan bien como ella. Cuando estaba en casa me enseño a hacer el asado de cordero a lo pobre, como decía ella, aunque esto es manjar de ricos, ja,ja..-dijo Remedios.
    - Ya lo creo, hoy me parece que te voy a dar un beso..ja,ja..-rió Martos.
    - ¿Me quieres ruborizar Martos? ¿Qué tal se portó hoy nuestro chucho?
    - Creo que te dije que se llama Rony, a él le afecta que le llames así, es un perro muy inteligente y creo que lo tendrías que mimar un poco más, te lo agradecería. Sabes siempre desee tener un perro, pero entre los viajes, los estudios y después el negocio no tenía tiempo ni para mi, ahora creo que Rony es algo especial para mi, noto como si alguna cosa nos uniera, algo muy intimo, no sé…-dijo quedándose dubitativo.
    - Si debe ser la relación que teníais en el parque, erais vecinos ¿no?...
    - Creo que eres muy mala Reme, no te rías de nosotros eh!
    - Está bien, lo llamaré por su nombre, señor Rony…bueno a esto le queda media hora, si quieres puedes seguir con la gran historia de tu vida, ¿Dónde te quedaste…?-dijo Remedios acercándose al sofá.
    - Pues creo que…ah! si te estaba explicando cuando vino Berta al despacho a comprar el programa, Richard la conocía, tenían una aventura, pero nadie lo supo jamás, además ella le confeso que estaba amenazada por un hombre que fue a verla, le dijo que si no le pasaba la información que querían destrozaría su vida, aquello a ella le impacto mucho, Richard la quiso ayudar le dijo que concertara una entrevista con ese hombre, el intentaría disuadirle para que le dejara en paz. Ella no quería que Richard se metiera en líos, era una buena persona, y ella estaba hasta el cuello de líos con personas de no muy buena reputación. Así que le dijo que era mejor que la dejara a ella llevar sus asuntos, Richard se molesto bastante, era un poco machista, un poco hombretón y no aceptaba que una mujer resolviera problemas con hombres ella sola, pero Berta era muy diferente a todas las mujeres que Richard había conocido, ella se las bastaba sola, no necesitaba tener guardaespaldas, ni ningún hombre detrás para protegerla.
    Así, que ella siguió con sus métodos, hasta que un día Richard quiso meterse en donde no debía, era un día de invierno hacía mucho frió, las calles estaba vacías, Berta había quedado con el hombre que la estaba chantajeando, le llevaba una formula para activar un mecanismo de bomba. Era un líquido que simplemente con el contacto sólido de cualquier cosa hacía volar en menos de dos segundos lo que uno quisiera. Aquel hombre trabajaba para varias organizaciones terroristas, era el suministrador. Se dedicaba a comprar el material que estas bandas utilizaban para saboteos, actos terroristas y demás. Aquel día Richard quería saber quien era ese hombre, siguió sigilosamente a Berta y cuando lo vio se quedo de piedra. No podía creer lo que sus ojos estaban viendo, era Bondo un compañero de la universidad. Se quedo en la esquina de aquella calle, cuando ellos entraron en el café Richard se acerco a la cafetería, debía tener cuidado, porque ahora los dos lo conocían.
    Estuvo durante más de tres cuartos de hora escondido, hasta que salió del café primero él y a los cinco minutos Berta, al dar la vuelta Richard le estiró del brazo y la metió en el callejón, ella empezó a temblar al no ver quien la estaba reteniendo, cuando Richard le dio la vuelta y lo vio la primera reacción fue darle una bofetada que Richard admitió sin decir palabra.

    - Estas loco!!!-dijo Berta con rabia.- Me has dado un susto de muerte, ¿Qué haces aquí, me estabas espiando?.Te dije que no me siguieras, que me dejaras arreglar las cosas sola, este tipo es muy peligroso, esta metido en varias organizaciones que no nos interesa saber ni preguntar, el solo quiere material químico, yo se lo doy y punto.
    - Así!!!! Se lo das y punto…que bien y si es para matar a personas inocentes no se te revuelve el estomago, no crees que deberías hacer algo, no sé o quizá deberías asociarte con ellos, y dedicarte a las bombas, los atentados, seguro que tu vida sería excitante.
    - Oye Richard, ya te dije que no quiero a nadie en mi vida, a ti te necesito simplemente para el programa y nada más. Si quieres seguir viéndome tendrás que olvidarte de lo que hago con mis negocios, tu solo eres eso un amigo, un amante y nada más. Perdona que sea tan cruel pero la vida es así.
    - No me digas..¿sabes ..? te dejo, no quiero volver a verte, aléjate para siempre de mi vida, buscate a otro para tu programa, no quiero ser testigo de algo que me repugna. –dijo Richard saliendo del callejón y alejándose por una avenida.
    - Adiós!! Mamarracho…-contesto Berta furiosa, odiaba que los hombres le dejaran, siempre era ella la que dejaba a ellos, era dominante, cruel y llegaba a ser odiosa y vengativa.

  • Feliz fin de semana

    Queridos amigos:

    Os mando esta pequeña carta porque no se si es el verano, el sol ,la luz, los sentimientos o que pero me sentía feliz, contenta, ¿no será raro, no, no será alguna enfermedad..? Creo que no, creo más bien que son las palabras, son los amigos, las personas que ha veces te dicen algo y de repente, te quedas pensativa y deduces que la vida es mucho más fácil, más bonita de lo que aparentemente crees. A veces nos complicamos la vida, discutimos por tonterías, y nos vamos haciendo una especie de bola que nos ahoga de tal forma que todo se pone en nuestra contra. Si por el contrario fuéramos más positivos, nos riéramos más, nos quisieramos más, nos amaramos más...si nos amaramos, esa palabra que poco a poco esta desapareciendo como lo hicieron los dinosaurios, y que posiblemente dentro de unos decenios no sepan ni el significado, si hiciéramos todo eso la vida sería de otra manera.
    Hoy solo quería enviaros este mensaje porque quiero transmitir mi alegría mis ganas de hablar, de gritar, de vivir, de soñar, y de tantas cosas que creo que me falta el tiempo. Quería que sintierais de cerca la positividad, la energía que nos podemos dar unos a otros, porque creo firmemente que podemos transmitir energía, alegría a otras personas.
    Bueno desearos que este fin de semana seáis felices, que viváis, que soñéis, reíros mucho y si queda algo os acordéis de mis palabras.
    Un beso Marola

  • EL PARQUE por Marola

    CAPITULO 15

    Durante varias semanas estuvieron buscando a los clientes de Berta, pero ni rastro. Ella había hecho la venta en una cuidad pequeña, el encuentro tubo lugar en una cafería y el vendedor prácticamente no se dejó ver, era invierno y llevaba una bufanda tapándole media cara, un gorro de lana negro que le cubría casi la otra media parte de la cabeza. Lo único que vio Berta fueron unos ojos azules intensos, unas manos no trabajadas y sedosas, las uñas estaban perfectamente arregladas, aquel hombre no era un hombre que trabajara con sus manos, por el resto tenía una estatura normal, y era más bien delgado.
    No lograron conseguir ninguna información sobre la persona que había adquirido la fórmula, el padre de Berta empezó a perder el sentido, no comía y estaba cada vez más debilitado. Después de varios meses el padre de Berta murió, un problema pulmonar agravado por su depresión y falta de ganas de vivir se lo llevo. Cuando murió, Berta lo primero que hizo fue ir al abogado de la familia, sabía que su padre había dejado el testamento, pero la duda era si lo había cambiado. Desde el suceso de la formula no se había vuelto a hablar de quien le sucedería. Durante ese tiempo Berta se fue a vivir a otro país, dejó la cuidad y que las cosas se calmaran. Durante este tiempo su padre se fue degenerando físicamente, y sobre todo mentalmente. Ginser se quedó en la empresa de asesor personal, le ayudaba y guiaba en lo que podía, no era químico, pero aprendió mucho. El padre de Berta no cambió el testamento, a pesar de todo lo que sucedió, lo que perdieron, desde que la formula fue vendida. Estaban en alerta con el gobierno, perdieron mucha credibilidad y los clientes empezaron a mancharse, pero el señor Galán confió hasta el último momento que su hija reaccionaria y así lo hizo. Cuando fue a ver al abogado este le abrió el testamento y una carta que su padre dejó a su nombre. Cuando acabo de leer la carta, empezó a llorar, lo que le escribió no se ha sabido, pero ella a partir de ese momento empezó a buscar al comprador de la formula, y empezó a llevar la empresa como lo había hecho su padre. Al principio no fue fácil, todos estaban en su contra, pero al tener el 99,9% de las acciones nadie podía decir nada.
    Después de gastarse mucho dinero encontró a los compradores, les dijo a pesar del riesgo que corrió que aquella no era la fórmula, había un error y alguien había saboteado uno de los componentes, así que el efecto era totalmente neutro, no se podía realizar ningún tipo de componente. Les devolvió el dinero con intereses muy altos y el compromiso de hacerles varias formulas para componentes de alto riesgo.

    Remedios estaba un poco aturdida, tantos líos, casi se había perdido..
    - Oye Martos, no llego a comprender que tiene que ver Berta, Ginser, con la muerte de Richard, la verdad no logro enlazar toda la historia de los químicos con tu amigo.
    - Bueno, te explicó, cuando Berta vino al despacho a comprar el programa yo no me di cuenta, soy una persona que no me fijo en las cosas, no presto demasiada atención a las personas, así que no intuí que Richard no se había sorprendido tanto de aquella mujer como yo cuando entró en el despacho, él la trato durante la entrevista y la cena como si se conocieran de toda la vida. Yo no caí hasta que Ginser me vino a ver despúes de su muerte, además de contarme todo lo referente a Berta y su familia me explicó que durante la investigación por la fórmula ella se veía con un hombre cada semana, se encontraban en un café y tan solo estaban diez o quince minutos, entonces a la hora de marchar ella le entregaba un sobre disimuladamente, al principio Ginser creyó que él era el comprador o que la estaban sobornando, pero despúes supo que Richard era el hombre, pero no descubrió que es lo que le pasaba y porque.

    Rony empezó a ladrar se había hecho la hora de su paseo y no lo perdonaba. Martos cogió la correa y se dispuso a ir al parque, Remedios le dijo que mientras ella prepararía algo de comer, estaba hambrienta y un poco cansada.
    Martos fue al parque y jugo un rato con Rony, le lanzaba un palo de madera y Rony iba tras el desesperado le encantaba jugar y correr en aquel parque que había sido su hogar durante tanto tiempo. Martos se acerco al banco amarillo y se sentó, entonces vio como Rony se le acercaba y en ese momento todo empezó a oscurecer, creía que iba a caer una tormenta, cogió a Rony en brazos y se fue a casa.

  • EL PARQUE por Marola

    CAPITULO 14

    - Ayer acabaste cuando te pregunte, ¿Qué relación tenía Galán con aquel hombre que te visitó después de la muerte de Richard? –dijo ella.
    - Bueno, Ginser que así se llama, a demás de profesor universitario, trabajador en cubierto para organizaciones gubernamentales, y otros trabajos en el anonimato, trabajo para el padre de Berta, el padre de Berta no quería líos, no quería que su empresa pasara a manos de personas que podían utilizar una ciencia, como la química, para la destrucción, aniquilamiento de miles de seres humanos inocentes, se convirtió en una especie de espía para el padre de Berta. Él tenía que averiguar quien era la persona que estaba sacando químicos, para que y a quien.
    Durante unos meses investigo sin decir nada a nadie, al final descubrió que Berta era la que sacaba el producto, pero lo más grave era que además había vendido una fórmula. Esa fórmula era como te diré….si como la Coca-cola, nadie sabe esa fórmula mágica, pues está era lo mismo. Cuando el padre de Berta se enteró convoco una reunión de urgencia, sin decir nada a nadie, los cito en la sala de Asambleas, allí estaban los consejeros, directores, y Berta. Nadie sabía porque se había convocado la reunión, era extraño, en tantos años que llevaban nunca había habido una con tanta precipitación. Cuando estuvieron todos, el padre de Berta, se quedó mirando a su hija, una mirada de odio, de resentimiento, de desilusión, se había llevado el disgusto más grande de su vida. Empezó presentando al Sr. Ginser. Este estaba detrás de la butaca del Sr. Galán.

    - Les presento al Sr. Ginser, ha estado trabajando conmigo durante estos meses y a descubierto algo muy interesante en la empresa. Ahora el Sr. Ginser les explicará su investigación. –dijo el Sr. Galán, sentándose en su butaca, la cara se la había palidecido y su rostro acababa de cumplir en un solo día veinte años.
    - Señores, estamos ante un peligro que ha afectado a toda la empresa, a los trabajadores, a la dirección, y a la buena imagen que desde hace más de setenta años tenía. Les voy a exponer el estudio de los sucesos acaecidos en los últimos meses, les explicaré que es la codicia, el recelo, la traición a una familia y algunas cosas más, que les iré contando a medida que sea necesario. De momento les tengo que anunciar la suspensión de empleo y sueldo de la señorita Berta Galán. – en ese momento se sintió un murmullo en toda la sala como de gran sorpresa, todos empezaron a mirar a Berta y a comentar en sigilo, provocando sonrojarse y la expresión de querer fundirse para siempre. Aquello la cogió por sorpresa, jamás pudo haber pensado que su padre la descubriría. Se puso las manos en la cabeza y de un impulso se levanto de la silla, provocando otro murmullo de toda la sala, y el señor Ginser siguió.
    - Señorita Berta, es usted la persona más despreciable que he conocido, en doble manera, una por la traición a su trabajo, a su empresa y la más desconsiderada por haber traicionado a su familia, a su padre, este que confió plenamente en usted, este que le admitió en el consejo a pesar de las negativas de todos, este que le iba a proponer como nueva directora gerente de la empresa. Creo que no sabe bien que es lo que ha hecho, y las consecuencias que esto puede acarrear. Espero que se tome usted el tiempo necesario para reflexionar profundamente y darnos una explicación. Además deberá decirnos a quienes a entregado la formula. Su padre está totalmente consternado con la noticia y creo que lo mejor sería que abandonara la empresa lo antes posible. Espero por su bien que no desaparezca, porque no tendremos ningún inconveniente en llamar a la policía y que la hagan detener. Su conducta, ha sido despreciable, su abuelo fundo está empresa con esfuerzo, sacó a cientos de familias adelante, logró hacer de un pequeño taller una empresa que rinde cada año beneficios, mantiene a familias, y ahora su propia hija ha vendido la formula que él creo. No tengo palabras, no me cabe en la cabeza porque hizo usted algo así, tiene dinero, fama, trabajo, ¿Qué es lo que necesitaba, estar en la cárcel, hacerse famosa entre los delincuentes más famosos por provocar una guerra, un genocidio. Creo que no tiene idea del alcance que esa formula puede provocar si cae en manos que no deberían ni saber que existe.- el señor Ginser estaba explicando a toda la sala todo aquello que había descubierto y que el padre de Berta propuso que explicara a todos los consejeros y directores, el asunto iba a tener graves consecuencias que nadie predecía-.
    Berta intento abrir la boca pero no le dio tiempo, el señor Ginser estaba dispuesto a explicar todo lo que había descubierto en esos meses de seguimiento.
    - Como les iba diciendo y espero señora Galán que no me vuelva a interrumpir, la señora Galán dejara el consejo, y nos explicará a quien a vendido la formula, y por su bien espero que sea cierto, cuando hayamos hablado con los clientes intentaremos explicarles que ha habido un grave error, intentaremos convencerles que la formula fue alterada y que por ese motivo se ha retirado, devolveremos el importe que pagaron, mejor dicho la señora Galán lo devolverá y la señora Galán desaparecerá por un tiempo.
    - ¿Cómo que desapareceré que intenta decir? –dijo muy alterada Berta.-
    - Quiero decir que se irá de la ciudad, se irá lejos a un lugar dónde nadie sepa de usted, o de lo contrario pasará el resto de su vida en una cárcel.
    - Yo no pienso dejar mi vida, no se crea usted…-entonces su padre se levanto del asiento y con una voz alterada y casi gritando le contestó
    - Tú harás lo que te diga, me has entendido. No hay nada más que hablar. Les rogaría a los señores consejeros que nos dejen solos a mi hija y al señor Ginser. En cuanto tengamos más datos y noticias seré yo personalmente en el que los reúna, muchas gracias a todos.- el señor Galán se volvió a sentar en el sillón dejando caer todo el peso de su cuerpo contra el cuero, estaba totalmente destrozado, ausente.

  • EL PARQUE por Marola

    CAPITULO 13

    Remedios interrumpió aquella interesante historia, y le dijo a Martos que tenían que comer algo, que prepararía la cena, y así descansarían los dos, aquello estaba muy interesante pero era demasiada información para un día.
    La tarde se había apoderado de aquel color rojizo de días que presagian frió, el cielo encendido como nunca te invitaba al placer de quedarte mirando ese bello espectáculo que pocas veces tenemos la oportunidad de observar. Remedios estaba muy cansada, había trabajado todo el día y después aquella intensa historia se estaba apoderando de su cuerpo y de su mente, el sueño y el dolor físico, preparo unos bocadillos fríos y se disculpo de Martos de no prepararle una cena caliente, pero no tenía fuerzas. Le pidió que siguieran al día siguiente con la conversación, este al ver la cara de cansada y su agotamiento le dijo que no importaba, había pasado veinte años solo, ahora no moriría por una noche.
    Cenaron y Remedios se fue a dormir, Martos no tenía sueño, tenía tanto tiempo para dormir que las noches eran sus compañeras de fatigas, no dormía de noche, aquellos años en la calle le habían enseñado que los peligros, los demonios salen cuando la luz del sol se apaga.
    Aquella noche Martos sintió ese deseo irrefrenable de escribir, hacía muchos años que no escribía, era su gran pasión cuando estudiaba, había escrito varios artículos para la revista de la Universidad y particularmente tenía varios relatos que tuvieron bastante éxito. Pero desde hacía muchos años no tomaba un papel ni un bolígrafo, su mente quedo paralizada y ahora sentía ese pequeño gusanillo que le empujaba a escribir algo. Durante toda la noche estuvo escribiendo. Remedios se levanto a las siete de la mañana para ir al trabajo, Martos estaba en el sofá, durmiendo, ella no quiso despertarlo, ni tan siquiera hacer un ruido para tomarse el café, aquella mañana se lo tomaría en el bar de la calle de la oficina.
    Cuando Remedios volvió a casa se encontró a Martos sentado delante del ordenador de Remedios, está se enfado bastante, sabía que era un prodigio en los ordenadores y que podía haber hurgado en lo más intimo que le quedaba que era su diario. Un diario que Remedios escribía desde que tenía 13 años, ella no se dejaba nada, todo, absolutamente todo lo escribía, no tenía a nadie en casa y por lo tanto podía tener la completa seguridad de que aquel no lo leería nadie. Pero cuando vio a Martos en el ordenador, se enfado mucho, este le dijo que tranquila simplemente había escrito unas cosas en papel la noche anterior y quería guardarlo en un archivo.
    - No me conoces, Reme, yo no me he metido nunca en la vida de nadie, jamás perdonaría leer un diario de nadie, hasta la correspondencia no la miraba si iba a nombre de otra persona aunque la tuviera lejos. Siempre he sido una persona muy celosa en el tema de la confidencialidad, del respeto de la correspondencia, quizá sea por que cuando fui más joven me la miraban toda y eso me produjo un cierto enfado con las personas curiosas.
    Así, que puedes estar tranquila que no te he mirado nada, si quiero saber algo te lo preguntaré.-le dijo en forma de disculpa.

    - Lo siento, pero he conocido personas muy cotillas y lo que tengo en ese ordenador es mi privacidad.-Remedios se arrepentía de la forma que había hablado a Martos.
    - Tranquila, vamos a comer, he preparado está mañana un plato exquisito, espero que no te moleste que te haya invadido la nevera ja,ja,ja…-dijo riendo Martos.
    - Creo que eso si que no me molesta, más bien es un favor no me gusta cocinar, es algo que no he podido superar…ja,ja..-Remedios se puso a reír también, habían roto el hielo y eso les había introducido en una conversación bastante agradable durante la comida.
    Remedios estaba ansiosa de que Martos siguiera con aquella historia que cada vez se ponía más interesante. Durante la cena hablaron de ella, de su familia, su trabajo, sus amores, que habían sido pocos, no había tenido suerte con los hombres, siendo una mujer dulce, inteligente los que había conocido eran extremadamente egoístas, y sin ningún tipo de interés por lo que a ella se refería, sus gustos, sus libros, sus relaciones habían sido muy cortas ella era una persona que no aguantaba mucho, en cuanto veía que la relación no podía tener futuro, la dejaba, no quería un marido, quería una relación de amistad, comprensión, de respeto dentro de la libertad que cada uno debía tener. Eso era muy difícil de conseguir, al principio todo era muy bonito pero luego todo se torcía, todo cambiaba.
    Remedios tenía curiosidad, así que pidió a Martos dejar de hablar de ella y seguir con lo de anoche.

  • EL PARQUE por Marola

    CAPITULO 12

    Los dos quedaron sin decir palabra, aquella habitación se había convertido en un lugar tan silencioso que apenas se escuchaban sus respiraciones, Remedios lo miraba apenada, aquella historia no debió acabar así, pero había algo que no entendía, ¿Por qué se había suicidado Richard, podían haberlos juzgado, haber ido a la cárcel, o no, sería su primera condena , pero llegar al extremo de quitarse la vida era algo muy cobarde?.
    - Oye Martos, lo que no entiendo es….. ¿Por qué se quitó la vida, que era eso que le atormento tanto en aquel momento, que le paso por la mente para hacer eso? –le pregunto Remedios, tenía verdadera curiosidad.
    - Mira, al principio creí que toda la culpa fue mía, que él se vio tan desesperado por algo que jamás haría, ni tan siquiera se le había pasado por su mente, era una persona importante en el mundo de la informática, estaba dentro de un circulo de personas con una conducta intachable, un reputación totalmente creíble, creo que cuando alguien está en esa clase de ambientes no puede soportar que lo tilden o acusen de hacer estafas, de vender información como si fueras un mercenario a cambio de dinero.-Martos continuo con la historia.-Un día cuando yo llevaba dos meses en el parque, alguien se acerco a mí, me pregunto si era el compañero de Richard. Yo le dije que Richard había muerto y que yo también, está persona me dijo que quería hablar conmigo, algo muy importante había sucedido en una empresa de productos químicos y quería que yo lo supiera. Cuando nombro la palabra “productos químicos” fue como si me hubieran conectado una descarga de electricidad en mi mente, me acorde de Berta Galán, aquella sensual, tímida, educada mujer que vino a comprar el primer programa. El hombre me cito en un café al día siguiente para hablar y explicarme algo que había descubierto.

    - Al día siguiente fui al café Colombia, era un bar muy pequeño y normalmente no había mucha gente, entre y al final de la barra justo al lado de un ventanal estaba sentado en un pequeña mesa de mármol aquel hombre que me había citado. Entre y me senté sin más saludo que un buenos días.

    - Me llamó Ginser, nadie debe saber que he hablado contigo, más te diré, se puede decir que no existo. Trabajo para una compañía del gobierno, pero nadie sabe que existo, ni siquiera los que me contrataron, solo hay dos personas en este mundo que tienen mis datos por si me pasará algo raro, ya sabes lo que les sucede a las personas que hacen trabajitos como los mios. Te he citado porque me entere por los diarios de la muerte de Richard, y me causo una gran impresión, más que nada porque Richard trabajo para mi. –Martos interrumpió al hombre.-

    - ¿Qué trabajó para usted, en que? –Martos estaba nervioso-

    - Bueno, yo conocí a Richard en la Universidad, era un prodigio, a los diecisiete años había creado un programa que si funcionaba podía hacer que la mayoría de los delincuentes peligrosos estuvieran localizados con una especie de chip, en todo momentos se sabría que hacían, dónde estaban y el tiempo exacto que se podía tardar en reducirlos. Pero, lo más innovador era que ese mismo chip colocado debajo de la piel podía hacer que ese delincuente quedará completamente paralizado activando uno de los sitios del programa. Aquello fue extraordinario, la policía podía reducir a esos elementos en tan solo tres segundos y detenerlos en poco tiempo, sabiendo el lugar exacto donde se encontraban. Mediante una solo persona en el departamento que supiera manejar el programa se podían evitar muchos asesinatos, violaciones, atracos de personas que estaban fichadas. Richard presentó el programa en una reunión con altos cargos del Ministerio, de la policía y de los Alcaides de algunas prisiones, todos lo acogieron con entusiasmo, pero aquello no se podía realizar ni activar en poco tiempo, Richard necesitaba toda la base de datos de la policía y del Ministerio del Interior. Eso no gusto a algunos miembros de los departamentos, era información confidencial y no podía darse a cualquiera. A pesar de que Richard tenía buena reputación, venía de una familia importante, era muy culto y con un futuro brillante no se fiaban de él. Yo era entonces el delegado de gobierno en asuntos penitenciarios, llevaba todo lo referente a los presos más peligrosos, terroristas y violadores. A mi particularmente me pareció un verdadero adelanto, había presos que cuando salían en libertad no tardaban ni dos días en volver a delinquir, eran los llamados irrecuperables, y muchas veces no podías volver a encontrarlos hasta pasados meses o años, en los cuales habían dejado un reguero de muertes, de personas inocentes. Eran personas con enfermedades mentales, que no se curarían jamás, pero cumplida la pena no podíamos retenerlos mas tiempo. Intenté en varias ocasiones convencer a los altos cargos, pero no hubo suerte. El precio del programa era demasiado caro, entonces Richard pidió ciento veinte mil euros, muy caro si, pero en realidad se podía amortizar en muy poco tiempo. Los gastos de juicios, detenciones, e indemnizaciones a las familias eran unas cantidades que el Estado no podía permitirse.
    No aceptaron, entonces yo quede con Richard en utilizarlo pero en encubierto, intentaría sacar fondos poco a poco e ir pagando el programa. Richard aceptó, y me entrego el programa, nos veíamos todas las noches en el departamento cuando todos se habían ido, para que me aleccionara de su funcionamiento. Yo cada día iba introduciendo en la base de datos, todos los informes, nombres, detenciones, direcciones, años de condena, perfiles sicológicos y físicos de los presos y delincuentes, jueces, abogados defensores y abogados de la acusación, que la policía tenía además me introduje en los ordenadores del Tribunal y los Juzgados. Al cabo de seis meses tenía una base de datos impresionante, y empezamos con la misión. Contratamos a dos hombres, habían trabajado de policías y ahora retirados por obligación servían para trabajos no aptos a la legalidad, pero a mi me hacían muchos favores. Empezamos por todos aquellos que estaban en libertad condicional o que habían cumplido su pena, pero que seguían haciendo lo mismo de siempre, volver a delinquir. Simplemente tenían que acercarse a ese tipo y con disimulo introducirle con una pequeña aguja en la parte trasera de la oreja, no lo notaría porque la aguja era muy fina. Así, empezaron los dos, cada día en el momento que se les inyectaba ese pequeño objeto, el ordenador se activaba y empezaba su rastreo. Entonces le pregunte al hombre que relación tenía Galán con todo esto que me estaba contando, el me dijo que fuera paciente y siguiera escuchando.

  • EL PARQUE por Marola

    CAPITULO 11

    Martos un poco mareado por las copas que se había estado tomando para poder tener el valor de contarle a Richard lo que había sucedido, se dirigió al despacho, entró, cerro la puerta de golpe y se fue directo al despacho de Richard. Este al ver el aspecto de Martos…
    - Vaya, chico ¿te ha pasado un tren por encima? Ja,ja,ja,..-dijo riéndose de su aspecto desastroso.
    - No, no me ha pasado un tren, pero si te soy sincero estoy deseando que lo haga…-se desplomo en uno de los sillones que había frente la mesa de Richard, este le miro fijamente a los ojos, no lo había visto jamás con ese aspecto.
    - Bueno, ¿Qué te pasa?, no te he visto jamás así, espero que no sea una mujer, ja,ja,ja…-Richard siempre estaba de guasa, así que en ese momento Martos no sabía como empezar, se estaba quedando sin habla, sin aliento y sin sentido.
    - Tengo que explicarte algo que seguramente no me perdonaras jamás, es algo muy difícil de asimilar, y seguramente después de contártelo no volveremos a ser los mismos, quiero que me escuches con atención, que no me interrumpas y que no te pongas a gritar.- su voz era entrecortada, triste y con una especie de terror que le absorbía todo su ser.
    - Bueno, no se que es, pero empieza a desembuchar, hoy viene un cliente nuevo, y la verdad espero que la cosa siga así, el negocio va muy bien, no sé en que te habrás metido…-sin poder acabar Martos se levantó del sillón y se puso de espaldas a Richard y empezó a contarle lo sucedido……..

    No se oyó nada, ni una sola palabra, simplemente Richard cogió la chaqueta y salió del despacho.

    Durante varios días no supo nada de él. Empezó a preocuparse cuando un día llamó su madre, nunca dejaba de llamarla, cada semana hablaba dos veces, y le extraño que no le hubiera llamado en aquella semana.
    Martos le dijo que no se preocupara que intentaría localizarlo, que tenían mucho trabajo y quizá con el estrés de esos días no se acordó de llamarla.
    Martos sabia que había sucedido algo, no era normal, Richard aún siendo alocado, vividor y alocado era responsable como pocas personas, sobre todo con la familia y los amigos.
    Martos estaba preocupado, así que fue a su apartamento, llamo y espero, pero nadie abrió, no se oían ruidos, todo estaba en silencio, como tenía una llave entró.
    No podía imaginarse lo que estaba a punto de ver, entró en la habitación de Richard y lo encontró en el suelo, a su lado un charco de sangre delató que se había hecho algún corte, Martos se agacho intentó mirar de donde era la sangre y al girarle los brazos lo vio, se había cortado las venas.
    Martos empezó a gritar como una animal, gritaba no,no,noooooo!!! Se daba golpes en la cabeza, no podía dejar de pensar en todo lo que había sucedido, la vida de Richard en el suelo, muerto, por su culpa. Los vecinos oyeron los gritos y se acercó un señor a la puerta, entró y vio la escena, cogió a Martos por el brazo para apartarlo del lugar, pero Martos se agachaba y abrazaba el cuerpo ya frió de Richard, lo apretaba a su pecho con fuerza como imaginando que iba a despertar, lo acunaba como si su cabeza fuera un bebe queriendo dormir lo.

    Llegó la policía y llamaron al Juez y se lo llevaron a Richard y a Martos al Hospital Central, allí le dieron tranquilizantes y le hicieron varias pruebas. A las tres horas el medico le dio el alta y le recomendó que se fuera unos días fuera que se alejara de todo lo que hasta ahora le haría recordar a Richard. Martos no quería ir a ningún lugar, solo dormir, solo dejar de pensar y hasta de vivir. Aquel mismo día al salir del Hospital Martos se sentó en un banco, un banco amarillo del parque, estuvo sentado con la mirada perdida hasta…….

    Remedios no dijo nada, no podía creer que pasó, se había suicidado Richard y Martos lo hizo de otra forma, no tuvo el valor de quitarse la vida, pero lo había hecho de una forma más cruda, más cruel, creándose una cadena perpetua, una vida de recuerdos que cada día le maltrataban, cada día le recordaban que él había sido el culpable de la muerte de su mejor amigo, una tortura perpetua de la que no pudo resistir y decidió vivir en la calle, sin nada ni nadie.

  • EL PARQUE por Marola

    Capitulo 10

    La secretaria llamó por teléfono y le hizo pasar al despacho de Berta. Cuando Martos entró se quedo mudo, era un despacho que ocupaba toda la planta, las paredes eran todas ventanales desde los cuales podías ver toda la cuidad, en el centro una mesa grande, el suelo era de parket con una gran alfombre roja que cubría la parte central del despacho, Berta estaba sentada tras una gran mesa de cristal negro, tenía un ordenador portátil, una foto, y un juego de piel de escritorio. Cuando ella vio a Martos quedó un poco ruborizada, Richard era más descarado, más abierto sin embargo a Berta las personas como Martos la intimidaban mucho.
    -¿Qué deseas Martos, creo que cerramos el negocio hace dos semanas, no? –pregunto Berta con unas suaves palabras-
    -Si creo que si, pero hay algo que no entiendo, algo raro está pasando desde hace exactamente dos semanas, desde que te llevaste el programa y la verdad me está preocupando, ¿ya sabes de que hablo no…..? – la voz de Martos no era la de aquella persona que había conocido hacía dos semanas, está vez la voz delataba enfado, algo había pasado porque el tono de Matos era de sospechar que había alguna cosa que no iba bien.
    -Pues tú dirás, yo compre el programa y lo pague no hay nada más. –dijo Berta con un poco de sarcasmo-
    -Si, pero da la casualidad que me ha llamado un amigo mío y ¿sabes? me ha contado algo que no entiendo, se está vendiendo el programa a partes, a personas que no deberían ni siquiera saber que existe. ¿Tu no sabrás nada verdad?..-pregunto Martos.
    -Yo, no ya te dije que el programa lo necesitaba para mi empresa, y no quiero arriesgar nada, es un legado de mi familia, ¿crees que haría copias y vendería el programa a personas que no saben utilizarlo o que lo utilizarían para hacer daño a personas inocentes?...ja,ja,ja..no me conoces.
    -Creo que si te conozco, antes de vender el programa me informe bien de ti y tu familia, ahora la reputación está por las nubes, ¿Cómo lo hicisteis? Porque me he enterado de cosas que si salieran a la luz no te harían ningún bien.
    -No sabes nada, eres un desgraciado, como te atreves a entrar aquí sin ningún tipo de respeto y empezar a insultarme, crees que no he luchad en está maldita vida, crees que no he tenido que superar las mayores barreras de las que te puedas imaginar. Una mujer no lo tiene igual que un hombre y menos para dirigir una empresa. No vas a romper todo eso, te lo aseguro. – Cogio el teléfono y llamó a la secretaria diciéndole que el señor Martos se iba.
    -Creo que nos veremos, y creo que te he descubierto, más vale que te busques un buen abogado porque de está no te será tan fácil salir, está vez no tienes a tu papá o a tu abuelo. He investigado sobre ti y tus triquiñuelas en los negocios, y creo que no eres esa irreprochable mujer de negocios, creo que estas metida en algunos asuntos que no te convienen. –Martos salió del despacho golpeando fuertemente la puerta.
    Estaba enfadado y nervioso, la base de datos del programa era algo que había tardado años en componer, un esfuerzo que no permitiría que otra persona se aprovechara, vendiendo la información por su cuenta. El programa era legal, había una serie de permisos estatales que habían tenido que legalizar, pero en el programa había un “clavo” como le habían llamado ellos, ese clavo era la entrada a otra base de datos ilegal, porque la información que en el había no estaba autorizada. En el clavo ellos iban introduciendo datos de varios departamentos gubernamentales, tales como Ministerios, policía, Tribunales, Juzgados, y datos secretos de personas que no existían. Aquello podía arruinar su vida y la de Richard, y este no tenía ni idea de aquello. Martos lo había introducido de una forma que nadie podría descubrirlo, pero lo que Martos no pensó que él no era el único genio informático.
    Salió a la calle y se dirigió a un bar que había enfrente, pidió una copa y empezó a pensar que le explicaría a Richard, debía decírselo, y como explicarle su mutismo, eran socios, amigos desde hacía años y esto no le gustaría a Richard.
    Estuvo sentado en aquel bar unas dos horas, cuando al fin se decidió ir al despacho y contarlo todo. No sabía de qué forma arreglarlo, ahora era ya imposible controlar aquellos datos, si Berta había descubierto el “clavo” y lo había introducido en su ordenador quedaría ubicado en el de ella, quedando clavado a ese ordenador y dejando de poder utilizarse y actualizarse en el de Richard. Aquello era un tragedia, a partir de ahí todo el esfuerzo, el negocio y el dinero se les acabaría.
    El nombre de clavo era por eso, el programa atrapaba ese archivo y por un sistema complejo, toda la información quedaba clavada en un solo ordenador, aquello en principio era un modo de asegurar que la información no pasaría a nadie más, pero Martos se dejó de cerrar la puerta que hacía que el clavo quedara solo instaurado en el primer programa, al no hacerlo todas las copias que se hicieron del programa madre quedaron infectadas, y en ellas el clavo paso la información a todos ellos. Ahora o recuperaba los programas o tenía que destruir toda la base de datos desde su despacho, por medio de una conexión de usuarios en la red. El programa había sido fabricado para que siempre se supiera que datos migraban y cuales era visionados o utilizados y por quien. Aunque el programa estuviera a cientos o miles de kilómetros por medio del sistema creado por Martos estaba en red con su ordenador, por supuesto esto no lo sabían los clientes. Además si por algún motivo los datos eran utilizados de manera ilegal tenían la posibilidad de destruir el programa desde su base. Así por medio de un sistema llamado “hormiga”, en menos de tres minutos el cliente se quedaba sin programa.
    Pero el error de Martos sobrepasaba todos los límites imaginables, ahora debía ir a buscar aquellos programas que se habían vendido con el clavo.

  • EL PARQUE por Marola