Hoy pongo en el post un relato que he empezado a escribir, si os gusta seguirá sino lo dejaré tal como está hoy...

Anoche sentada escribí todo aquello que me salia del corazón, apague la tele y me senté al lado del DVD, allí pose música de Il Divo, romántica, y sobre todo esa que te hace vibrar.

A medida que escuchaba la canción con los ojos cerrados imaginaba un mundo, un mundo diferente al actual, me convertía en un ser de otra época, de otro mundo, intentaba llegar a un lugar donde solo existe el amor, un lugar donde no hay violencia, no hay maldad, era un paraíso. Yo le llama el Rincón de las Estrellas. Allí aparecía una mujer pequeña, sensible, se sentaba al lado de un árbol milenario, en la copa solo había nidos de pequeños pájaros en forma de corazón, sus plumas de color plateado brillaban por el sol y hacían que pareciera un rayo de diamantes. Las hojas del árbol eran moradas, y no caían nunca, porque en ese lugar no existía ni la primavera ni el invierno, ni el otoño, solamente el verano, un verano cálido y suave, sin muchos grados, los suficientes para vivir sin calor ni frío.
Debajo del árbol le contaba a los pajarillos que se sentía enamorada, de repente un día apareció un caballero, con una armadura, no se dejaba ver su rostro, no le importaba, su voz era grave, profunda, estremecedora, y al mismo tiempo como la de un dios que te lee una poesía de amor. Ese caballero le recitaba las más bonitas poesías, decía las más bellas palabras, ella escuchaba, sentía cada palabra como era absorbida por su piel, por los sentidos, pero cada día el caballero se marchaba, regresaba a otro lugar, nuca se quedaba con ella.
Un día la joven princesa le pregunto, porque no se quedaba con ella, es que no la quería, es que no la amaba....? él con voz cortada y llena de amor le dijo:
Te amo más que a nada en este mundo, más que a mi mismo, pero si me quedara no viviría mucho tiempo, porque perdería la ilusión de cada día tengo a salir al campo de batalla y luchar, para poder verte cada día, sentir que tengo que regresar, que tengo que volver a tu lado para mirarte, para adorarte. Es mejor tener un sueño sin cumplir... si ese sueño se cumple, entonces que haces...se pierde la ilusión, la esperanza. Ahora se que cada día me levanto con la ilusión de recorrer un camino para verte, para llegar hasta aquí, dentro de mi hay una fuerza que me empuja cada día a seguir viviendo, viviendo por amor.
Tengo muchas batallas, muchas guerras que librar, un corazón que conquistar amada mía y la conquista hay que vivirla, lucharla, pelearla y sobre todo desearla.
La princesa quedo prendada de sus palabras y no dijo nada.
Un día que el caballero apareció en el Rincón de las Estrellas....

(mañana sigue....)