Tu imagen, tu recuerdo, me hace soñar en momentos de melancolía, de alegría, de sensualidad, como tu hablas del vino, esa bebida seductora, que a mi encanta a mi me embriaga en un sueño de amor.
El tinto o negro por su dureza, su fuerza, tiene cuerpo y belleza, y te da vida. El blanco uno de mis favoritos sencillo, claro, es digno de sensualidad, menos valorado pero para mi es más romántico, más sensual, delicado como una flor. Me gusta tomarme una copa de vino en esas noches melancólicas, esas noches de sueños de ilusiones. Una vez oí que el vino hace olvidar las penas, creo que no, a mi no me hace olvidar las penas, a mi me hace renacer, brotar el romanticismo, el amor, provoca esa sensación de unirte a un mundo diferente, irreal, un mundo de sentimientos que llevas dentro y que pocas veces y con pocas personas te atreves a desvelar. Ir hacía ese universo, un firmamento lleno de estrellas que te abren las puertas a un amor, a un delirio, a un suspiro.
Tu eres como el vino, como una joya, deseada e inventada, pero inalcanzable, no puedes tocarlo lo hueles, no ves, lo saboreas….
En ti he encontrado la sensación, el despertar de un letargo, sueño espeso y deseo inalcanzable, son palabras, pero pueden llegar a ser sensaciones que desearías tocar, sentir de cerca y no las tienes, y tampoco quieres que lleguen, no quieres tenerlas cerca ni fácilmente, es mejor así de lejos, es mejor la espera, el deseo, el parte hasta el sufrimiento mudo, escondido. Sensaciones que son mejor desearlas, que no tenerlas cerca, porque mientras las deseas, las sueñas, hay un motivo, una sensación inexplicable de algo en que crees inalcanzable y eso te da vida, esperanza y ganas de vivir.
En las noches oscuras tú eres la luz, las estrellas brillantes que te gritan, te invaden de un aire fresco, en las noches de desasosiego tus eres la calma, la paz, la tranquilidad.

Tú eres en este momento como la ilusión de un niño por los Reyes Magos, el Papá Noel, pura inocencia de ese milagro, ese deseo de libertad, ese deseo que ser quien quieres ser y no puedes. Tus palabras, tus frases, son como un mensaje llegado desde un lugar al que pocos pueden alcanzar a comprender. Ese lugar donde todos queremos ir y nadie osa atreverse a ir. Quizá por miedo, quizá por que no crees que exista. Mi lugar se llama Bali, y es un lugar ficticio ese es mi mundo, mi escondite secreto. Ese lugar que algún día compartiré con alguien especial. Ese alguien que te hace temblar, te hace sentir emociones que estaban dormidas, escondidas y que un día de repente alguien toca esa fibra sensible y te hace vibrar. Te despierta de ese letargo que ha durado un tiempo indefinido. Está noche piensa que eres como una inspiración, alguien muy lejano pero al mismo tiempo cercano, podrías ser parte de un deseo, parte del aire que respiro, parte de un sueño que durara solo un instante.

Hoy una copa de vino brinda y acompaña a está pequeña mujer, en una noche de sueños estrellados, ideas revoloteando en mi mente, palabras que salen vibrando de emoción, frases reprimidas en un rincón del corazón. Quizá es soledad, quizá es eterna pasión, miles de ideas, miles de evocaciones al amor, que en las noches sedientas de príncipes, sedientas de historias de amor y pasión se pierden en el profundo y desconocido océano. Una estrella me guiña el ojo y me sonríe, ¿serás tú desde la lejanía que me saludas, será un espejismo, será el vino que me acompaña?.....no, no es el vino es mi manera de soñar, es mi forma de vivir una historia diferente, es quizá un sueño.
Por que ¿existen los sueños, de verdad?.......