Todos en estos días nos cambiamos de personalidad, nos volvemos más humanos, más benevolentes, más de todo. Me incluyo yo, me gustaría poder sentir, poder hacer durante todo el año eso que siento ahora. Me gustaría que las personas nos volviéramos más buenas, no solo en estos días , sino, siempre. Es muy difícil y quizá una utopía, pero entre todos lo podríamos intentar. El mundo sería maravilloso si consiguiéramos ser más felices, disfrutar de esos pequeños momentos que no se compran con dinero, soñar cada día en ser mejores, ayudar a los demás, visitar a esas personas que están solas siempre. Ojalá el milagro de la Navidad nos traiga un poco de compasión, de humildad, de generosidad...Que estas palabras tan poco utilizadas, consiguiéramos que se fueran gastando de tanto usarlas, de tanto creer en ellas. Feliz Navidad a todo el mundo, a todas esas personas que están tan lejos y a las que tenemos a nuestro lado.